ANEURISMA DE AORTA


Un aneurisma de aorta supone una dilatación o hinchazón de la misma en 1,5 veces más de lo normal, creando habitualmente una mayor fragilidad o debilidad de la parte o zona de la pared afectada de la aorta. Puede causar mayor riesgo de ruptura de la aorta derivando en un fuerte dolor causando hemorragia interna masiva, que si no se trata urgentemente causa resultado de muerte.

 

Existe diversos tipos de aneurismas de aorta y se denominan según la zona en las cual se producen. Así encontramos aneurismas en la raíz aórtica (seno de Valsalva), en el arco de la concavidad, en la aorta torácica y los más comunes son lo los denominados aneurismas de aorta abdominal (mix del torácico y abdominal).


 

Es una enfermedad silenciosa que no manifiesta síntomas al principio pero que cuando se va desarrollando, causa dolores de espalda, abdominales. También si existe comprensión de raíces nerviosas se puede manifestar dolor en las piernas y generación de entumecimiento en las extremidades.

 

Es necesario el diagnóstico médico que mediante signos de náuseas, vómitos y situación de stress manifiesta, junto a una frecuencia cardíaca elevada, rápida, piel fría, permite detectar el cuadro clínico. Algunos pacientes si sufren de aneurisma del arco de la aorta, suelen tener la voz ronca porque afecta al lado izquierdo donde está el nervio laríngeo recurrente.

 

Los aneurismas de aorta abdominales son el tipo más común de aneurisma aórtico. Habitualmente es porque la elastina, la proteína principal presente en la pared de la aorta, se reduce en la aorta abdominal en comparación con la aorta torácica más cerca del corazón. Otra es que la aorta abdominal no posee vasa vasorum, dificultando la reparación de la aorta.

 

Un aneurisma de aorta abdominal puede estar latente y sin síntomas por mucho tiempo, lo que hace que exista un gran riesgo de ruptura sin previsión aparente. Desgraciadamente la rotura es generalmente el primer indicio de esta enfermedad. Una vez que un aneurisma se ha roto, presenta con una tríada de masa con dolor de hipotensión, en el abdomen, la espalda o el costado. Suele ser agudo, severo y constante y puede irradiarse a través del abdomen a la espalda.

 

El diagnóstico de un aneurisma aórtico abdominal puede confirmarse por el uso del ultrasonido, acompañado de un contraste abdominal para la confirmación con una tomografía computarizada. Existe gran mortandad entre los pacientes una vez producida la ruptura, y también puede causarse trombos. El aneurisma aórtico abdominal aumenta con la edad, siendo su umbral de incidencia entre los 65 a 70 años. El tratamiento puede ser quirúrgico o reparación endovascular. La intervención quirúrgica es muy compleja y de riesgo alto, determinada por cada caso individual y debe ser urgente, generalmente con cirugía abierta para la inserción de un tubo de parche sintético.

 

En los últimos años impera y se apuesta por el tratamiento o excusión endoluminal de aneurismas de aorta abdominales como una alternativa mínimamente invasiva para la reparación de la cirugía abierta. El tratamiento endovascular se basa en la colocación de un endovascular stent con una técnica percutánea por las arterias femorales en la parte enferma de la aorta. Esta técnica tiene una tasa de mortalidad más baja en comparación con la cirugía quirúrgica abierta.

 

La exclusión de endoluminal de los aneurismas aórticos hace que se puedan tratar aneurismas de la aorta torácicos, aneurismas aórticos abdominales y otros aneurismas en la mayor parte del cuerpo de arterias principales, incluso la ilíaca y las arterias femorales, mediante stents endovasculares, evitando grandes incisiones.

 

Se requiere un cuidado constante ante la presión arterial alta y el riesgo de hipertensión, para ello no hay que fumar y controlar el colesterol en la sangre. Dieta alimenticia adecuada y se recomienda ejercicio leve, moderado, caminar, no al sedentarismo. Actualmente se estudia el antibiótico tetraciclina doxiciclina en la prevención de aneurisma aórtico por su inhibidor de la metaloproteasa y sus propiedades estabilizadoras de colágeno.

 

La ayuda desde la fitoterapia o mundo vegetal llega desde tomar el zumo del extracto de la planta de la alcachofa que con sus ácidos reduce el nivel de colesterol en sangre y regula la presión arterial, o tomar ajo crudo que fluidifica, favorece la circulación sanguínea.

 

No olvidemos las infusiones tanto del Diente de León, que ayuda a eliminar toxinas corporales y líquidos por la orina (3 tazas al día),el zumo de la ortiga con propiedades diuréticas , así como las infusiones de la corteza del sauce, un gran anticoagulante de la sangre para lo cual tomar un vaso cada 2 días.

 

Un gran aliado es el Espino Blanco porque disminuye la presión arterial, mejora la circulación sanguínea y refuerza los músculos cardíacos a su vez.

 

Vídeo animación sobre ANEURISMA DE AORTA :