COLESTEROL, EL ENEMIGO EN LAS ARTERIAS

 

Desde luego es necesario conocer que el colesterol es necesario para poder construir las paredes celulares y elaborar la vitamina D, es por ello que debemos distinguir entre el colesterol denominado bueno y necesario (lipoproteínas HDL) y de carácter endógeno, al llamado colesterol malo (lipoproteínas LDL) y exógeno que tenemos por el exceso de ingesta de alimentos con grasa animal que poseen los ácidos grasos saturados.

 

El aumento de colesterol malo es causa de graves problemas en las paredes arteriosas, causando placas que entaponan (trombos) o bloquean la fluidez sanguínea derivando en riesgos graves como el infarto de miocardio.



 

Este problema es muy habitual en poblaciones eminentemente desarrolladas y ciertamente opulentas en el consumo, y que paradójicamente debe llevarnos a una reeducación alimenticia en la cual evitemos el exceso de consumo de productos grasos de origen animal y lo reconvirtamos en una excepcional ocasión para ingerir aceites polinsaturados provenientes del pescado azul (ácidos grasos con Omega 3)y del tan rico y preciado aceite de oliva.

 

Dieta, y dieta correcta es la clave, evitar alimentos con exceso de grasa, azúcares, aumentar la ingesta de alimentos ricos en fibra solubles (avena, peras, manzanas) , comer arroz, legumbres, frutos secos, verduras, hortalizas en general. Tomar alimentos ricos en potasio (melocotones, plátanos, patatas) y siempre evitar los que contengan exceso de sodio o abuso de sal.

 

Se ha demostrado que es muy recomendable los alimentos que aportan folato, que favorece la circulación de la sangre , evitando los trombos , para ello el consumo de la coliflor, las coles, los espárragos son grandes aliados.

 

Evitar los alcoholes y estimulantes en exceso como el café o el té.

 

Es imprescindible el ejercicio físico en la medida de las posibilidades, desde andar a deportes aeróbicos que favorecen sin duda nuestro sistema cardiovascular y el mejor funcionamiento arterial desde esa mejor fluidez sanguínea, consiguiendo que nuestro ritmo cardiaco y funcionamiento del corazón sean garantía de salud.

 

El mundo natural nos ofrece una serie de plantas que tanto ayudan limpiar las arterias de los depósitos que las bloquean como a favorecer una vasodilatación que permiten mayor caudal sanguíneo y mejor aporte de oxigeno al corazón y al cuerpo entero.

 

Entre las "limpiadoras" tenemos al ajo, la cebolla, el jengibre, la lecitina de soja, y entre las vasodilatadoras están el limón, la achicoria, el espino blanco

 

Alimentos para controlar el colesterol y los triglicéridos