DESHIDRATACIÓN INFANTIL Y GENERAL

 

Es la pérdida de agua y sales en el organismo de los niños. En los lactantes y recién nacidos casi el 80 % es agua, por lo que cuando hay una pérdida de agua y sales por vía digestiva o cutánea en forma de vómitos, diarrea, sudor excesivo, etc. se produce una deshidratación.

 

Las pérdidas de hasta 5 % se consideran leves, hasta 10 % moderadas, y hasta 15 % severas. La deshidratación puede llevar al shock y a la muerte.


 

La causa más frecuente es la gastroenteritis que provoca vómitos, diarreas y fiebres altas que son graves en el bebe, ya que su organismo no es capaz de regular correctamente esta pérdida de agua y, además, no saben pedir agua, por lo que será la madre la encargada de revisar los síntomas característicos de una deshidratación para poner remedio cuanto antes.

 

Ante la sospecha de una deshidratación hay que llevar inmediatamente al niño a emergencias. Los síntomas más llamativos son: el niño está muy irritable y se queja, el pis es concentrado, la piel está muy seca y se forman pliegues con facilidad, en el caso de los bebes más pequeños la fontanela suele estar hundida. Para tratarla se debe buscar como objetivo el equilibrio del nivel de hidratación del organismo, para ello hay que administrar líquidos por vía oral.

 

Los episodios más graves son aquellos en los que los niños tienen deposiciones líquidas, mucha fiebre con la piel y los labios muy secos.

 

Las causas generales de deshidratación en adultos están vinculados también al exceso de calor Los llamados golpes de calor térmicos producen deshidratación . Es vital beber agua, entre 1 y 2 litros , evitar ejercicios físicos o deportivos en las horas centrales del verano o con temperaturas altas , usar ropa ligera y transpirable . No exponerse al sol .No beber alcohol y comer alimentos grasientos.

 

Tomar una dieta ligera y fresca como ensaladas , frutas hidratantes como el melón, la sandia, las peras limoneras, piña y todo tipo de zumos naturales.